Parejas convivientes y vivienda de residencia com煤n

Cuando el hogar de la pareja est谩 registrado solo para uno de los cohabitantes, es posible utilizar herramientas para proteger al no propietario.

Parejas convivientes y vivienda de residencia com煤n

Diferencia entre parejas que conviven y parejas casadas.

convivencia y hogar

la parejas que cohabitan a menudo se enfrentan con la cuesti贸n de la disponibilidad de la casa de residencia com煤n, especialmente cuando esta casa es propiedad de solo uno de los cohabitantes.
Actualmente existen diferencias considerables entre las parejas que cohabitan y las parejas casadas con respecto a los derechos de residencia.
Para el parejas casadasDe acuerdo con el art铆culo 143 del C贸digo Civil,Obligaci贸n mutua de fidelidad, asistencia moral y material, colaboraci贸n en inter茅s de la familia y convivencia..
L 'obligaci贸n de cohabitar en el matrimonio implica el derecho del c贸nyuge, no del due帽o de la propiedad, a vivir en la casa familiar que es propiedad del otro c贸nyuge.
En las parejas que cohabitan no hay obligaci贸n de cohabitaci贸n y, en consecuencia, el cohabitante que no posee la propiedad no tiene ning煤n derecho de residencia de la casa. En el caso de que finalice la relaci贸n (que puede ocurrir por decisi贸n, por la muerte del propietario que cohabita, etc.), el cohabitante no propietario no acumula ning煤n derecho sobre la casa y, a veces, corre el riesgo de quedar repentinamente sin un lugar donde vivir.
En estos casos, los cohabitantes tienen a su disposici贸n algunas herramientas eficaces para hacer frente a la debilidad del no propietario.

Asignaci贸n de un derecho de copropiedad o un derecho de disfrute

Una primera herramienta de protecci贸n es atribuir al cohabitante no propietario una propiedad justo en la casa Usado para uso com煤n o asignarlo un verdadero derecho de disfrute (usufructo o vivienda) sobre el mismo.
Estas formas de protecci贸n se pueden implementar con diferentes herramientas. Hay, por ejemplo, el donaci贸n, es decir, un contrato en el que una parte enriquece a la otra al otorgarle un derecho propio o al asumir una obligaci贸n. Con la donaci贸n, puede transferir la propiedad total de un activo o solo la propiedad simple reserv谩ndose el derecho de usufructo o a煤n constituir un derecho real de disfrute manteniendo el t铆tulo de la propiedad desnuda.
Luego est谩 la Transferencia sobre una base de inquilino tras el reconocimiento de enriquecimiento indebido. Un cohabitante que ha adquirido un activo particular por su cuenta puede reconocer que su pareja ha contribuido activamente a la compra y, por lo tanto, reconocer su enriquecimiento indebido. El propietario de la propiedad, justificado por el prop贸sito de prevenir posibles disputas futuras, puede transferir a su socio una parte de copropiedad o un derecho real de disfrute (usufructo o vivienda) en proporci贸n al valor del enriquecimiento indebido reconocido.

casa de pareja que cohabita

Alternativamente tambi茅n est谩 la Transferencia para consideraci贸n en el reconocimiento de una deuda. El cohabitante que compr贸 el activo (sin la otra participaci贸n formal) admite que su pareja ha contribuido a la compra con el pago de una suma de dinero y, por lo tanto, reconoce la existencia de una deuda hacia 茅l. Como en el caso anterior, el propietario del activo puede transferir una parte de copropiedad o un derecho real de disfrute.
Finalmente est谩 elcumplimiento de la seguridad natural. El propietario exclusivo cohabitante de uno o m谩s activos, independientemente de si el socio ha contribuido o no a su compra, puede decidir transferir una participaci贸n de copropiedad o un derecho real de disfrute del deber moral de compartir no solo las relaciones emocionales pero tambi茅n los patrimoniales. Esta es una escritura gratuita, pero no puede ser calificada como una donaci贸n porque cumple una obligaci贸n moral y, por lo tanto, no implica la criticidad de la donaci贸n.

Constituci贸n de destino, confianza y convenio de convivencia.

Adem谩s de las posibilidades antes mencionadas, es posible firmar acciones en las cuales la casa de residencia com煤n se retira de la disponibilidad total y gratuita del propietario y se destina a satisfacer las necesidades de la vida familiar.

Gesti贸n de parejas que conviven en casa.

la constituci贸n de restricci贸n de destino ex art. 2645 ter C.C. es un acto en el cual la propiedad (en este caso, el hogar de residencia) se retira de la disposici贸n total y gratuita del propietario conviviente y se destina a la b煤squeda de los intereses de todos los sujetos involucrados en la relaci贸n de cohabitaci贸n, luego la pareja, los hijos nacidos. De la uni贸n y del mismo poblador. La casa vinculada puede estar sujeta a ejecuci贸n solo por las deudas contratadas para este prop贸sito. Esta restricci贸n luego pone la propiedad lejos de las acciones ejecutivas de los acreedores del propietario al asegurar la casa de residencia com煤n.
Alternativamente con el establecimiento de un confianza el fideicomitente transfiere la propiedad de la propiedad a su fiduciario, invirti茅ndolo con una obligaci贸n en beneficio de uno o m谩s beneficiarios. Tambi茅n en este caso, el fideicomiso protege los activos que est谩n sujetos a las acciones ejecutivas de los acreedores del fideicomisario, el fideicomisario y los beneficiarios.
Finalmente est谩n los contratos de convivencia, en el que las partes interesadas pueden regular los aspectos patrimoniales de su relaci贸n y algunos aspectos relacionados con asuntos personales (como la asignaci贸n de ni帽os en caso de terminaci贸n de la cohabitaci贸n). Recuerde que con el acuerdo de convivencia no se pueden regular las relaciones del sucesor porque en nuestro sistema los acuerdos de sucesi贸n est谩n prohibidos, permitiendo en cambio disponer de sus activos solo con un testamento.

Arriendo de parejas convivientes

Si la residencia de la pareja no es de su propiedad, pero es el sujeto de un arrendamiento firmado por solo uno de los cohabitantes, el Tribunal Constitucional ha reconocido el derecho de la pareja cohabitante hacerse cargo del contrato de arrendamiento En caso de fallecimiento de la pareja. Tambi茅n se permite asumir el contrato si el socio abandona la vivienda para el final de la relaci贸n, pero solo en presencia de descendencia natural y encomienda a la misma.

Otras protecciones para los hijos de parejas convivientes.

La terminaci贸n de una convivencia en el caso de los ni帽os se ha comparado con la separaci贸n y disoluci贸n de un matrimonio. En consecuencia, el disfrute de la casa de residencia com煤n es asignado por el juez, teniendo en cuenta, ante todo, el intereses de los ni帽os. Se debe considerar posible que el no propietario que cohabita pero el cesionario de los hijos puede continuar viviendo en la casa que no es propiedad de la decisi贸n del juez.
Sin embargo, el derecho puede ser renunciado si el padre a quien se conf铆a a los hijos no vive permanentemente en la casa de residencia com煤n o cohabita con m谩s uxorio o contrae un nuevo matrimonio.



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